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Historia 2: 36.621177, -4.516411
Historia 3: 36.623603, -4.505196
Historia 4: 36.623515, -4.498323
Historia 5: 36.618354, -4.497786
Historia 6: 36.623879, -4.497045
Historia 7: 36.609867, -4.504568
Historia 8: 36.615547, -4.498767
Historia 9: 36.609867, -4.504568
Historia 10: 36.609867, -4.504568
Historia 11: 36.623270, -4.498526
Historia 12: 36.627131, -4.501385
Historia 13: 36.636675, -4.486284
Historia 14: 36.609867, -4.504568
Historia 15: 36.623500, -4.498314
Historia 16: 36.625129, -4.499631
Historia 17: 36.630049, -4.496541
Historia 18: 36.623500, -4.498314
Historia 19: 36.630618, -4.488668
Historia 20: 36.603471, -4.506540
Historia 21: 36.622313, -4.504824
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Historia 23: 36.613668, -4.505081
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Historia 1
FOTO HISTORIA 1

Mi historia empezó cuando yo tenia 13 años. Mi abuela vivía en la Carihuela y yo iba mucho a visitarla. Todos los veranos en el bloque donde vivía mi abuela estábamos un grupo de niños, y allí estaba un niño, era rubio de ojos verdes madrileño. Bajaba todos los años y cada vez que iba me moría de ganas de ir no solo para ver a mi abuela que también, si no para estar allí. Era vísperas de la virgen del Carmen, era feria, y me vestí de gitana porque era la ofrenda de flores, allí estaba yo vestida con mi traje y mi ramo en la mano. Por la noche quedamos todos para ir a comer algo y montarnos en el gusano loco y conseguir algunos peluches en la tómbola. Esa misma noche fue cuando pasó, estábamos en el paseo yo con mi traje puesto, cuando él se me acercó. Mi primer beso. Ha pasado de aquello más de 15 años. Pero nunca podré olvidar aquella noche del 15 de Julio, vestida con aquel traje que aun tengo y aquel madrileño que me robó el corazón ese verano.


Eva

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Historia 2
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Mi mejor historia fue veraneando hace dos años con mi familia en Torremolinos, cuando, aunque suene raro decirlo, me torcí afortunadamente un tobillo. Sí, digo afortunadamente porque en estas historias de infortunios siempre el karma te recompensa. En mi caso, el karma estuvo muy generoso y compensó el dolor de mi tobillo izquierdo con el enfermero de urgencias con el alma más bonita de España, y que a día de hoy, ilumina mis días y mi vida. Te quiero Jesús.


Ana Rodríguez Navarro

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Historia 3
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Yo nací en Málaga capital y allí viví, en un barrio bullicioso y estresante de una gran capital. Hace 9 años conocí a un chico de Torremolinos nada menos que nacido en el Calvario, me trajo a este barrio enseñándome todos y cada uno de los sitios entrañables de este barrio tan pintoresco, (la fuente donde se bebe agua fresca, el lanjaron, el chino juan, la plaza del ayuntamiento donde en verano hacen actuaciones, la berbenas en San Miguel , La Carihuela donde comer pescado fresco, la calle San Miguel con su escalinata para ir a la playa siempre llena de gente y como no, el trato tan especial de sus vecinos). Así que me enamoró no sólo ese chico tan apuesto, sino también ésta entrañable localidad. Ahora llevo 9 años viviendo en el Calvario y tengo una hija de 8 años que está creciendo aquí y va al colegio San Miguel. Por eso tengo mucho que agradecer a este pueblo tan especial.

M. Ángeles González Vázquez

 
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Historia 4
Calle San Migueel

Mi historia se remonta hace ya 18 años. Ese verano, mis padres y mis tíos decidieron, inesperadamente, venir a pasar las vacaciones todos juntos a Torremolinos. Lo pasamos genial. La sorpresa fue que tanto nos gustó el lugar, que mis padres compraron un apartamento el centro para poder venir muy a menudo. Desde entonces, es mi lugar de vacaciones preferido y, por supuesto, el de mis hijos.

Purificación Soto Recio

 
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Historia 5
playas vista torremolinos 31 julio 2014

Recuerdo que aquella fue una tarde soleada salpicada de nubes blancas y esponjosas, pongamos que era, para que todos nos entendamos, el clásico cielo de septiembre. Supongo que por cuestiones técnicas el avión sobrevolaba en círculos la ciudad; yo, mientras tanto, me entretenía mirando por la ventanilla y se me iban quedando grabadas, ya para siempre, las imágenes de los rayos del sol rebotando contra el fuselaje del avión; las del dibujo de las olas rompiéndose contra la playa y los claroscuros que concebían los huecos de las nubes. Distinguí Gibralfaro y pensé que sería bonito subir con ella grabando sobre las cortezas de los pinos corazones con nuestras iniciales. Las vibraciones del descenso me sacaron de mi ensimismamiento para observar que nuestra pista de aterrizaje se iniciaba junto a la carretera de Cádiz, al tiempo que crecía mi desazón al máximo ante la inmediatez del encuentro, quizá los vecinos de asiento interpretaron que era mi temor al aterrizaje, ajenos a que en mi mente y en todo mi ser no existía otra cosa que no fuera el deseo de verla en Torremolinos. Cogí mi bolsa marrón y salí corriendo hacia la terminal del aeropuerto, alguien me llamó a voces señalándome un autobús que me facilitaría con comodidad el trayecto.

La vi a lo lejos, a pesar del tiempo pasado no olvido su cara sonriente, aquello me pareció que justificaba todo lo pasado, que todas las dificultades serían en adelante superables en tanto ella estuviera a mi lado. Era nuestro reencuentro. Había pasado un mes desde que un tres de agosto caluroso de 1975 nos conocimos en la discoteca Piper's de Torremolinos. Aquella noche me dejó su número de teléfono anotado en una tarjeta del hostal Reycar de Alicante, la ilusión la apunté antes en algún lugar oculto de mi corazón… Nos quedamos parados mirándonos. Fue ella quien me abrazó ofreciéndome sus labios, nos dimos un beso interminable diluyéndonos el uno en el otro. Un beso imaginado en largas noches de duermevela que provocaron que él se convirtiera en el protagonista absoluto de un amor que, aún hoy, su recuerdo sigue sobresaltándome. Con los ojos entrecruzados conduciéndonos a lugares desconocidos, tomamos el autobús azul de Portillo que nos llevó a los apartamentos "Torre de la Roca", en Torremolinos. Miré por el cristal y vi que atardecía, entonces le dije que construiría una cabaña en alta mar sólo para nosotros dos, allí podríamos amarnos sin ser molestados por nada ni nadie. Ella sonrió y apoyó su cabeza en mi hombro y parecía como si todo el amor de este mundo se hubiera concentrado en nosotros en ese preciso instante. Aquella noche, en la terraza, y como testigo la inmensidad del mar, ella me mostró cómo rilaba la luna sobre el agua. Nosotros estábamos en el centro de todo: la danza del amor, el cielo estrellado, el mar apacible y la luna misteriosa eran nuestros cómplices más queridos y deseados.

Parte de mi vida se quedó prendida a aquellos recuerdos, a aquellos besos, a aquellos encuentros. El tiempo lo borra todo, me decían mis amigos cuando meses después era incapaz de arrancarla de mis entrañas más íntimas. ¡Mentira! El tiempo lo idealiza y lo mejora, porque acaba siendo no como era en la realidad sino como uno lo sueña en miles de momentos, de lugares, de días, de aeropuertos... Aquella historia duró seis meses. Tiempo después supe que mi pequeña vida se podía resumir en seis meses soñando, amando, riendo, esperando, anhelando... Seis meses en los que descubrí en TORREMOLINOS que en la vida se pierde cuando más juegas a ganar y que la lluvia, ¡mira por dónde!, es encantadora cuando cae acariciando el mar. Así estaban mis cosas entonces…



Miguel Moreno González
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Historia 6
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Éramos novios y un mes de Julio de 2007 decidimos hacer un viaje a la playa ¿donde? después de muho mirar nos decidimos por ir al hotel Cervantes de Torremolinos, un sitio que no habíamos visitado antes, el día que llegamos allí ya me enamoré de sus calles y de su gente, de sus cuestas y de sus escaleras a la playa. El año siguiente nos casamos y desde entonces todos los años nuestras vacaciones son allí, hemos estado en el Sol Príncipe que es especial para los niños (que ya tenemos dos y no quieren ir a otro sitio que no sea Torremolinos), en el Sol Son Pedro, Pez Espada, Meliá Costa del Sol, Sol Aloha y este año hemos vuelto al Riu Costa Lago, no puedo hablar mal de ninguno de ellos porque el trato es insuperable en cualquiera, y además todos los años tenemos una visita especial al Restaurante La Lonja donde son fabulosos, con un marisco excepcional.

Sonia Martos Herrera
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Historia 7
Playa la Carihuela

Mi historia es haber conocido a mi esposa en este maravilloso lugar y que actualmente continuamos juntos y cada año visitamos y pernoctamos aquí en Torremolinos. Juntos, no nos cansamos de pasear por su largo y pintoresco paseo marítimo el cual te ofrece multitud de opciones, tanto gastronómicas como multiculturales. La mejora de Torremolinos se hace notar año tras año por ello tiene el encanto y el embrujo que te conquista.

Raul Pérez Onorato
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Historia 8
Procesión Virgen del Carmen (6)

¿Cómo olvidarte? ¿Cómo dejar de respirar la sal, la tradición, los sabores? Cerrar los ojos y poder sentir la brisa. Cerrar los ojos y saborear esos humildes espetos, ahumados con la calidez de su Costa. Cerrar los ojos y respirar el incisienso y sentir el pellizco de la sal mientras miras ese barco de gala que atraca en su playa. ¿Cómo olvidarte? Patrona marinera, si tu belleza aún me llena, Reina de la Carihuela.

Lourdes Montero López, Córdoba.
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Historia 9
Procesión Virgen del Carmen (4)

Conozco Torremolinos como la palma de mi mano; no hay año que no vaya como mínimo una vez, todas mis vacaciones las paso allí. Especialmente me gusta la zona de la Carihuela. Me han ocurrido tantas cosas en Torremolinos que no sabría decidirme, eso sí todas buenas. Mi abuela se llama Carmen y siempre ha querido ir a ver a la virgen del Carmen en su día, he visto videos de la procesión de este año y me ha encantado,  el año que viene estaré allí disfrutando de sus playas y de la Virgen del Carmen.

María Bermejo Araque, Jaén.
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Historia 10
vista torremolinos, noche panoramica torre de pimentel, escalera bajondillo, noviembre 2010

Pues fue mi primer viaje con la escuela, en el viaje de fin de año y eso era en el año 1971. Hemos conocido el boom de Torremolinos en esa época y desde entonces nos gusta volver de vez en cuando a recodar esos buenos momento.

Alain Fameree Fonde, Bruselas (Bélgica)
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Historia 11
09

Bueno mi historia para mí es muy importante en vida y la marcó para siempre ya que mi pedida de mano fue allí. En en año 2000 empezamos a irnos de veraneo porque un familiar adquirió una vivienda, con el paso de lo años empezamos a ir 2 o 3 veces al año e íbamos descubriendo que era nuestro sitio mágico, era un lugar donde te relajabas, desconectabas de lo cotidiano, paseabas por sus calles y encontrabas gente diferente, la gastronomía era espectacular y tenía una oferta muy variada y concentrada en espacio. Nos encantaba no tener que depender del coche para nada, por que en el centro que es donde nosotros nos alojábamos todo estaba relativamente cerca.
Bueno, pues en una de esas escapadas a finales del 2006 estábamos deshaciendo las maletas, y no pudo  contenerse más, no pudo esperar ni a la cena, allí en la habitación con las maletas abiertas y desordenadas me pidió MATRIMONIO, para mí era algo impensable puesto que después de llevar con él en aquella época 12 años de noviazgo y conociéndolo, me sorprendió muchísimo. Sé que diréis bueno, que cursi pero para mí es mi historia y siempre la recordaré. Decir que seguimos pasando allí nuestras vacaciones y que llevamos 17 años sin fallar un año, y vamos con mucha más frecuencia que antes. Ahora tenemos una niña de 34 meses y disfruta como loca cuando vamos.

Mª José Franco Beníte, Sevilla.
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Historia 12
carihuela

En los albores de los ochenta, esa lejana y utópica década en la que los niños jugaban a ser niños, el silencio imperaba en las horas centrales de una siesta cuasi ceremonial. Aquel remanso de paz discurría sin el mayor trasiego que el de un tímido chiquillo que buscaba entretenimiento en casa de sus añorados abuelos maternos. Esa tarde, un misterioso objeto que el paso del tiempo elevará a reliquia, vino a parar a sus manos como guiño que el destino le tenía preparado. Intranquilo, se dispuso a mirar por aquel agujero diminuto que escondía el televisor en miniatura; entonces, sus pupilas se dilataron. Una plaza, una iglesia, una playa repleta de sombrillas... Cada clic mostraba un encanto de ese rincón soñado. Y al girar toda la ruleta, apareció un nombre: Torremolinos.

Efectivamente, aquel inquieto niño era yo. Jamás podré olvidar el primer encuentro contigo. Y pasaría mucho tiempo para volverte a ver; pero esta vez de verdad, en persona. A partir de ahí formarías parte para siempre de mi vida. Y digo mal, de nuestras vidas.

Agosto del 97, mi afán por salir de vacaciones por vez primera no conocía límites. Por aquel entonces, mi siempre recordado tío revivió sus raíces malagueñas para buscar un destino que alumbrara el descanso de su familia. Por mediación de una conocida, apareció un teléfono. ¿A dónde nos íbamos? Por supuesto que a conocerte, a Torremolinos.

Mis padres, hermano, tíos, primas y sus novios. Ese fue la expedición que tras subirse en un Opel Astra y una C15 puso rumbo a la aventura. Tras parar en la típica venta de carretera a desayunar, fuimos oteando tu brillo plateado desde el horizonte. Ya estabas ahí, ¡nos tenías tanto preparado!

Nada más llegar al sencillo y pequeño apartamento, las caras de circunstancias fueron surgiendo. ¿Cómo íbamos a pasar tantos días en tan reducido aposento? Como bien pudimos nos fuimos acoplando: mi padre, tío, hermano y yo en literas; los novios de mis primas en colchonetas en el balcón; y el resto en colchones o sofá-cama. ¡Cuánta diversión!

Y así se fueron sucediendo los días. Todas las mañanas se preparaban los bocadillos entre algarabía; y una vez ataviados con ropa de baño la Carihuela nos esperaba. Allí, se levantaba el campamento; y aunque de lejos pudiera parecer un campamento indio, esa era nuestra familia. Juegos, risas, paseos por la arena... y un bañador a rayas de mi padre que pasaría a los anales de nuestra historia.

Y poco a poco, nos fuimos enamorando de ti. Esas playas llenas de luz, esos paseos por la calle San Miguel, las visitas nocturnas a La Nogalera, tus animados chiringuitos, la bajada al Bajondillo... Son miles las anécdotas que tendría para contar. Entre ellas recuerdo con especial cariño algunas de ellas. Una cuando salimos andando de madrugada buscando una farmacia de guardia y acabamos en La Colina. Por el camino, junto a la carretera, mi padre desapareció de repente. Mi corazón latía aceleradamente temiendo los peores presagios; pero afortunadamente, el buen hombre había parado para hacer sus necesidades sin avisar. Luego, caprichos del destino, acabaría siendo yo farmacéutico y son muchas guardias que llevo a mis espaldas. Otra, cuando mi tío nos "confesaba" a través de la ventana de rejilla adyacente a la litera tras el "ave María Purísima" correspondiente. O sus ya legendarias discusiones con mi hermano al más puro estilo teatrillo Álvarez Quintero.

¡Qué tiempo tan feliz! Ese verano está grabado a fuego para siempre en nuestros corazones y puso la piedra angular para que no me olvidara jamás de ti. Ese mismo año, mi tío inició la búsqueda de apartamento para acercarnos por siempre a tu vera y le estaré por ello eternamente agradecido. Y si te das cuenta, no paro de nombrarlo. Él te amó tanto o más que nosotros, y aunque hace ya casi cuatro años de su partida, no cesa de admirarte desde el cielo.

Tras aquel verano, te visité cada año. Períodos estivales, salidas nocturnas, despedidas de solteros... Y la que más me marcó, tu acogida en mi primera experiencia profesional. Tu hermana mayor Málaga era mi destino y tú mi lugar de residencia. Desde aquel apartamento de tu distinguida avenida de Los Manantiales, la soledad y dificultades propias de los inicios ponían los obstáculos, mas tu sonrisa y alegría mostraban  el sol que ocultaba las nubes. Contigo todo era más fácil, y parafraseando a Lola y Manuel: "todo es de color".

Y aquí acabo de narrar una parte insignificante de todo lo que has significado para mí. Esta historia está incompleta, porque aún quedan muchas páginas que completar en el libro de nuestras vidas.  “Mi infancia son recuerdos de un pueblo costero, y unas playas de ensueño donde se asa el espeto”.

Rafael Martín Recio, Écija (Sevilla).
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Historia 13
playas carihuela y bajondillo 2

¿Qué os voy a contar que no sepáis de Torremolinos? Es un lugar precioso con las mejores playas.  ¡Uff que mar de cosas hice ese verano que me lo pase bomba con mi amiga del instituto! Qué buenos recuerdos.  Está claro que pasar unos días en las mejores playas de la costa era el plan perfecto para  nuestras vacaciones. Sin contar el poder estar sin maridos ni niños, sin ninguna atadura que nos moleste mientras dejamos nuestros cuerpos serranos tendidos al sol. Con el solo hecho de pasar un rato a solas cascando con mi mejor amiga sin que niños pequeños nos llamen a cada rato “Mamá” “Mamá”, era lo mejor de nuestras vidas.

Así que con nuestro bolso en mano, listas y desayunadas nos preparamos para salir a la playa. Estábamos encantadas. Tomamos un taxi que nos dejara en la mismísima puerta de la playa y con nuestras chanclas  encaminadas a pasar el mejor día de amigas de nuestras vidas. Lo pasamos charlando, bebiendo mojitos que llevábamos en una nevera preparados por nosotras, nuestros bocadillos de jamón y sin parar de hablar y contarnos historias nos pasamos el día entero sin que nos diéramos cuenta de que la noche había caído. Nuestros cuerpos bronceados, nuestra vista maravillada con tantos cuerpos esculturales, la tranquilidad, las risas que echamos fueron unas de las mejores experiencias que recuerdo de nuestro viaje a Torremolinos. Ahora cada vez que puedo me escapo de vacaciones con la familia o lo recomiendo a familiares y amigos.

Paola Anzaldi Auge, Málaga.
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Historia 14
Playa el Saltillo- La Carihuela

Allí estaba yo, cargado de maletas y esperando a que llegase mi taxi. La espera me pareció interminable, pero para cuando apareció ese estupendo vehículo, un mercedes blanco impoluto conducido por aquella pequeña mujer, ya no importaban los cuarenta y cinco minutos al sol con la única protección de mi ejemplar de Diario Sur puesto a modo de montera.

La razón, muy sencilla. Ella era simplemente perfecta. Nunca había vista una mujer tan bella, y he decir de que yo, al igual que ustedes, encontraría difícil pensar de entrada eb alguien que conduce un taxi como siendo nada menos que Miss Torremolinos. Pero así era.

Al principio me costó entablar conversación con ella, más llegando a La Carihuela no pude contenerme más y se lo pregunté:

-Oye, tú lo del taxi lo haces como extra, no? Porque con la carita que tienes seguro que eres modelo. Ella, al principio guardó silencio. Sin embargo, al pararnos en un semáforo, sonrío y me dijo: -¿Cómo lo has adivinado? ¿No habrá sido porque el mono azul que llevo hoy puesto para el tajo?. A lo cual yo contesté: -No, ha sido por la banda que llevas puesta sobré él y que todavía no te has quitado, la que pone "Linda de Torremolinos". Ah! y también porque yo estaba ayer allí, en la gala, cuando te elegimos, era miembro del jurado, lo que pasa es que ahora escondido entre tantas maletas y embadurnado de sudor se ve que pierdo demasiado.

Ella se echó a reir, me miró por el retrovisor y no volvió a hablar más hasta que llegamos al Aeropuerto. No hizo falta, desde entonces de vez en cuando y pese a los años que han pasado de aquello, algunas veces sueño con ella, con la maravillosa taxista de Torremolinos que una noche de verano embutida en su pefecto mono azul y "coronada" con su banda de Miss me llevó del Hotel Pez Espada al cielo. Qué le voy a hacer, con la edad se ve que los hombres añoramos lo que nunca tuvimos: una noche de amor clandestina allí, en Torremolinos. ¡Bendita taxista!

Paul Márquez, Málaga.
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Historia 15
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El mundo magico de las sombrillas. Torremolinos es uno de los pueblos mas concurridos de Malaga , se puede decir que hasta más que Málaga capital debido a que no solo cuenta con  playas hermosas , sino que es el único pueblo que  se preocupa por ofrecer un  mejor servicio al turista . Caminando por La Nogalera me llamó mucho la atención cómo un pequeño elemento simple, de uso cotidiano, colocado en
serie, multiplicado en cantidad  y además con unos colores brillantes de  verano se ha convertido en una obra de arte, que ha llamado poderosamente mi  atención, este elemento simple del que hablo es una sombrilla, que es básica, muy colorida, que distribuída de la forma en que está,  ha llamado poderosamente mi atención. Una sombrilla es un elemento simple, que para mi solo la utilizaba para protegerme del sol , y nunca la imagine como una  obra de arte, pero cientos de ellas colocadas con una distribución especial, elegidas con los colores ideales de la estación se han convertido en algo magestuoso y único, yo particularmente no lo había visto antes, para mi es una obra de arte. La primera vez que lo vi corrí a tomar una fotografía y no dejaba de preguntarme ¿a quién se le ha ocurrido esto? Este elemento  convertido en arte, es evidentemente un elemento de decoración  que nos  invita  a  hacer volar la imaginación, particularmente  me remonta al cuento  de Mary Popis. La magia no está en un elemento sino que ese elemento pueda  hacer que tu imaginación se transporte y te haga pensar mas allá de lo observado , en mi caso particular es maravilloso, ver las sombrillas  colcadas de esa forma y mi imaginación me lleva a mi época de niña, a ver la vida de muchos colores,  volver a esa época donde la única preocupación era  jugar, esto no solo llama la atención de los mas pequeños sino también de  los que somos mas grandes, vemos  a miles de turistas fotografiar esta obra  de arte, además que nos proyecta sombra ahora para el verano nos recrea la vista y desarrolla nuestra imaginación. Felicidades al artista que me regresó a mi infancia y quizás hizo lo mismo con miles de personas.

Yajaira Prieto Sojo, Torremolinos.
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Historia 16
Plaza de la Nogalera

Desde que llegué a Torremolinos hace 5 años, encontré a mi media naranja,  justo el primer día que visitaba la ciudad. Hasta el día de hoy, seguimos  juntos y somos muy felices paseando y disfrutando al máximo de todo aquello que nos ofrece Torremolinos.

Miguel Angel Roldán Jurad, Córdoba.
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Historia 17
baile

Fue mi primera experiencia vacacional, en la calle Pan triste y como paradoja de la vida, sigue en mis recuerdos como una estancia placentera de mi pre-adolescencia. El chalé alquilado, en el año setenta y algo. Enfrente había un jardín con un cisne. Aquellas bajadas a la playa con mi prima y los primeros collares de artesanía, de múltiples colores... Mi padre seguía yendo a trabajar a la capital y a mí me parecía que estábamos muy lejos de Málaga... a mil km de allí. ¡Qué recuerdos y qué inocencia perdida!
Sigo pasando por esa calle y sigue siendo mágica para mí. Gracias Torremolinos, Pasaje del Pan triste.

Eugenia Ojeda Rui, Málaga.
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Historia 18
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Fui la primera niña que nació en torremolinos  siendo pueblo torremolinos y mi madre era del ayuntamiento y salí en el periódico.

Laura del Valle Martín, Torremolinos.
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Historia 19
playa copacabana

Un día de playa, celebrando el día del turista, con una paella y la familia.

Tamara Caravaca, Watford , (Reino Unido).
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Historia 20
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Sentados en el cercanías de Torremolinos, esperando el próximo. Como es habitual para él, en silencio. Cree que no comunica pero comunica más que nadie o por lo menos a mí. Desde que lo conocí siempre ha sido así, no me sorprendo pero a veces me canso. En qué piensa, ¿me quiere? No sabe que no me importa , me quiero yo y lo quiero a él, siempre intentaré que sea feliz. No importa lo que ocurra, sino lo que hemos vivido juntos quizás poco, pero intenso y lleno de amor. “Lo esencial es invisible para los ojos”. Y el tren  pasó…

Uxiliadora Fraiz Padin, Málaga.
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Historia 21
Orgullo 2015 (6)

ONU, Mancomunidad de Naciones, UNESCO y UNICEF son los nombres de enormes organizaciones internacionales con fines altruistas; sean estos atender las necesidades de aprendizaje, igualdad entre sexos en relación con todos los ámbitos de la vida, incentivar la ciencia, las artes y la cultura en general, derechos humanos, economía, etc.

Torremolinos - desde su limitado espacio geográfico y con su relativamente escasa población – lleva ya muchos años consiguiendo todos esos objetivos a la perfección y, además, sin alzar la voz.

Hace 40 años el Sr Barceló, presidente de Viajes y Hoteles Barceló, me envió desde Mallorca a Torremolinos con el encargo de abrir oficina aquí, seleccionar personal y gestionar la compra de algún hotel para su comercialización turística.

En escasamente dos años se había comprado el Hotel Al Andalus y el Hotel Azor, se habían visitado todos y cada uno de los hogares de jubilados de Andalucía y se había conseguido que miles de andaluces de edad avanzada descubrieran por fin ver el mar a un costo hasta entonces nunca conseguido ni ofrecido. Orillas del mar en Torremolinos, Benidorm o Mallorca, por ejemplo. Algo que nunca antes se había logrado. El que una labor comercial fuera de la mano de una obra social y de justicia. Justicia tardía. ¿cómo se logró eso?

Gracias a nuestra particular ONU en la oficina de la última planta del Edificio Entreplazas de Torremolinos en la que, junto a unos cuantos españolitos también colaboraron en gran medida personas con nombres y apellidos como Lolitz, Söderstrom, Lepercq, Bergsdottir, Strassdas, Van Heerden, claramente de ascendencia yugoslava, sueca, francesa, islandesa, alemana, holandesa…
Esa amigable cooperación y mezcolanza de tantas personas de diferentes nacionalidades fue, en cierta medida,  el microcosmos responsable de grandes logros sociales.

Posteriormente – durante treinta años – he estado asociado con el mundo de la publicidad, corrección de textos y edición de revistas en inglés y alguna en español. Siempre en Torremolinos.
Publicaciones como For Sale, Costa Golf, Spanish Property International, Torremolinos Times, etc se han editado en Torremolinos. También tuve el placer de editar la revista mensual ‘Torremolinos Joven’ con la aquiescencia del departamento de cultura del Ayuntamiento. Muchas de las  personas involucradas en estos proyectos eran – y siguen siendo -  norteamericanos, ingleses, australianos, mejicanos, y alguna otra nacionalidad de la que ahora mismo no logro acordarme.  Otra modesta y activa UNESCO de la que enorgullecernos desde Torremolinos.

Para aquellos que mantenemos infieles escarceos amorosos con varios idiomas, nos podemos llevar a la cama – cuando nos dejan -  libros escritos en alemán, inglés, francés, danés, árabe, italiano, chino… Sin pagar un céntimo. Todo eso y mucho más se puede conseguir en la Biblioteca Pública y Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso y la Biblioteca Goya. ¿Dónde en el mundo es posible acceder a tan amplia oferta cultural multilingüe gratuita dentro de un límite geográfico de pocos kilómetros cuadrados?

Una amalgama de festivales musicales, representaciones teatrales, bel canto y baile y cante popular están repartidos entre el Auditorio Príncipe de Asturias, el Centro Cultural Pablo Ruiz Picasso, el Recinto Ferial y las propias calles y plazas del municipio. El propio Palacio de Ferias y Congresos también nos abre sus puertas a menudo a gentes de todo el mundo para un gran abanico de actividades de muy diversa índole.

También debo mencionar mi sádica satisfacción de haber puesto a prueba durante años la santa paciencia de mis profes de música – José Manuel, Keiko (tesón y genialidad japonesa), Nurita, Rafael, Paquita, Sofía (sangre británica), Graciela (innegablemente argentina) -  a través de mis resoplidos con el clarinete y el saxo, mi aporreamiento del teclado del piano, y mis chillidos en el coro (para desesperación de Rafael). Tampoco dejé de lado el conjunto instrumental dirigido por José Manuel, de amplísimo y profundo conocimiento del mundo musical y no menos grande modestia.

Por si esto no fuera suficiente, también he marchado tan marcialmente como me ha sido posible, babeando el clarinete y con mi vena yugular a punto de explotar, por las calles de Torremolinos, como integrante de la banda municipal a cargo de Fran. ¿No tiene este ejemplar equipo de docentes un claro carácter internacional digno de UNICEF?  Y todo engendrado en nuestro Torremolinos.

Creo haber participado en la práctica de casi todos los deportes a los que tenemos acceso casi gratuitamente en las envidiables instalaciones deportivas municipales, siendo quizás la excepción que nunca me he atrevido a probar la gimnasia rítmica.

Desde hace algunos años enseño inglés y español como voluntario en una asociación de personas de cierta edad – antes se nos llamaba viejos – Se trata de personas de diferentes patrias; una mini Mancomunidad de Naciones. Siempre procuro arrimar el ascua a mi sardina – en estos casos sardinas al espeto – y llevo el tema de la conversación a cuestiones relacionadas con Torremolinos con las que, demasiado frecuentemente, no están debidamente familiarizados. Intento captar las filias de personas nacidas por ahí fuera a favor de Torremolinos. No es tarea difícil. Solo consiste en exponerles de forma sencilla  de qué va esta Torremolinos de Babel.

Torremolinos está también siendo adalid de mostrar con naturalidad la abierta expresión de opciones sexuales que son, en definitiva, consustanciales con los seres vivos y, más concretamente, con la raza humana.

Por cierto, viviendo como vivo en El Pinillo, si extiendo mis brazos, puedo tocar con una mano la montaña cubierta de arbolado y vegetación y, con la otra, puedo juguetear con la arena de la playa de La Carihuela. ¿Quién de más?  P.D. ¡Ah! Se me olvidaba. Tenemos sol a patadas.

José Enseñat López, Palma de Mallorca.
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Historia 22
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Un día 23 agosto en el hotel Pez Espada, un grupo de jóvenes se conocen y Ramón Serra, responsable de la piscina y el mini golf del hotel, saca un magnetófono, invitando al grupo a inmortalizar unas palabras: risas, carcajadas y se presentan, dan su opinión sobre Torremolinos y animan a Antonia González López a cantar y se presenta y mirando a los ojos a Ramón Serra y dirigiéndose al micro le canta la canción de Marisol de moda en ese momento "estando contigo" (grabación que tengo en formato digital) claro está entre la mirada de un joven andaluza y la letra de dicha canción, Ramón Serra recibe un flechazo en su corazón que a los 3 meses concretamente el 15 de noviembre y en Madrid y después de haber recibido buenas referencia, de la familia de Antonia, a través del policía secreta del hotel pez espada, quien fue a Madrid a realizar asuntos de seguridad, se casaron y fruto del amor y gracias a la canción de marisco nació mi hermano ramón y yo Carlos Serra y durante 55 años la familia Serra hemos vivido y trabajado en Torremolinos, siempre cerca del hotel emblemático y tan influyente para el turismo de la costa del sol y en especial pata nuestro Torremolinos. Por el trabajo de mi padre en el hotel pez espada a podido conocer, hacer amistad y fotografiarse con Antoni King, Charles Geston, Manuel morales Souviron, el padre de Berlín Osborne, Sara Montiel y alguien muy querido e influyente para mi familia de Ángel portillo madariaga quien le ofreció la alternativa de pasar de empleado de un gran hotel a propietario de uno de los chiringuitos más emblemáticos de aquel momento llamado club 33 y después del restaurante piscina Eurosol. Viva torremolinos y sus gentes ¡Pues esta es mi historia!

Carlos Serra González, Málaga
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Historia 23
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Mi historia... Qué decir de Torremolinos... han sido tantos los momentos vividos alli que me emociono cuando escucho hablar de este pueblo. Tengo muy buenos recuerdos del Parque de la Bateria, fue una de las primeras citas románticas que hice con mi pareja, que comienzos aquellos, parece que fue ayer pero han pasado 5 años y todo sigue siendo mágico sobre todo cuando volvemos a visitar este parque y nos damos un paseo en las barquillas, son  momentos únicos, la tranquilidad y armonía que transmite este lugar hace que sea uno de los rincones mas bonitos de Málaga, cosa que ya es complicada.
Por otro lado, los momentos vividos en el congreso de exposiciones, donde hemos asistido también a varias exposiciones de pájaros y otros animales, nos fascinan los animales y es increible como este pueblo acoge esas exposiciones únicas que hacen que me guste aún mas este sitio. En verano, no hay que olvidar sus playas, La Carihuela, mi preferida , para mi no la hay mejor y eso que mi Málaga tiene unas playas que son envidiables desde una punta de la costa hasta la otra. Si quieres un rato de fiesta, que mejor que los Álamos para disfrutar de la noche. Me quedo corta cuando digo que me encanta este pueblo.
Viva Torremolinos y gracias a la vida por haber nacido en Málaga y poder disfrutar de estos lugares tan bonitos.

Pilar F, Málaga